CAMPEONATO DE ESPAÑA DE JÓVENES PROMESAS: PUNTUACIONES MUY BAJAS Y PROTAGONISMO ARBITRAL

La ISSF ha reinterpretado y regulado de nuevo sobre la vestimenta, tanto la que se usa cuando se dispara con las carabinas como la que se usa en general en los campos de tiro y recogidas de premios. Por supuesto, cualquier persona con un mínimo de sentido común entiende que hay que adecuarse a las regulaciones del máximo órgano de gobierno del tiro en el mundo. Pero de eso a ser más estricto que la propia ISSF en la aplicación de esas normas hay un paso, el que se ha dado, cómo no, en este país.

Curiosamente, la aplicación de estas nuevas regulaciones ha sido aplazada por la RFEDTO hasta pasar el Campeonato de España de AAOO celebrado en Mollet del Valles en Septiembre pasado. No queremos ni imaginar el por qué de esa decisión, pero ya, a priori, parece una decisión un tanto extraña. El Campeonato de España de AAOO es la competición más importante del calendario anual de la RFEDTO en lo que a tiro olímpico se refiere. ¿ Por qué no se aplicaron allí ya las nuevas regulaciones? Dejamos a los lectores que piensen mal…. aunque lo más seguro es que se queden cortos…

Así pues, los tiradores niños y adolescentes de la competición de Logroño han sido los primeros españoles en probar en sus carnes la aplicación más estricta y sin lugar a flexibilización de lo que, el conjunto de dirigentes del Comité Nacional de Jueces Árbitros  ( CNJA) entiende que es normal. El dibujo que se muestra a continuación es el que la ISSF ha publicado como guía para comprobar que los pantalones cumplen la nueva normativa. Es un dibujo, sin ningún tipo de dato más, en el que se comprueba que un pantalón de aproximadamente 600 euros necesita ser cortado en ese momento. Una chapuza:

 Cualquier persona normal entiende que, bueno, que ya que hay que pasar esa prueba con el pantalón correctamente atado y con las cremalleras cerradas, el asiento, como mínimo, ha de ser sólido y con una superficie respetable para poder sentarse con cierta comodidad y no correr el peligro de caerse al suelo. Pues bien, lo que se usó por el “Técnico” del control respecto de ese tema fue un asiento parecido a esta foto que les vamos a poner: Un taburete con tres patas.

Cualquier persona normal entendería que este no es el medio más adecuado para realizar esto pero… después de decir… “ Esos pantalones te los ha vendido Chano ¿ no?”, como afirmando que los pantalones que vende ese distribuidor están todos mal y que, al final, la culpa de tener que coger un cutter para cortar la goma sea de él ( Alguien que ejerza de responsable podría decirle a ese señor que quizás esos comentarios no son los más adecuados cuando se está ejerciendo de “técnico cualificado” ),  nos encontramos al tirador ya sentado a duras penas sobre ese asiento y es entonces cuando empieza el verdadero espectáculo. El “técnico” se encamina al tirador sentado y con una regla metálica y un rotulador de color rojo, se arrodilla e intenta apoyar esa regla sobre la poca superficie que queda libre del pequeño asiento. Así, a ojo de buen cubero, pinta sobre la goma que excede de sus 5 cm. y hala, a levantarse y a cortar, que “ si no, no tiras, chaval”.

Repetimos, si la ISSF modifica algo, habrá que acatarlo y aplicarlo, pero.. . ¿ es que no hay otros medios para hacer esto en España? ¿ No hay ningún lector que pueda sentirse insultado por la manera de obrar del CNJA? ¿ Es tan difícil entender que unos pantalones de ese precio deberían de ser medidos de otra manera un poco más “ científica”? ¿ Es que con la barbaridad de subida de cuotas de inscripción que se han instaurado en 2010 no le llega a la RFEDTO para comprar o hacerse un asiento como debe ser con un respaldo ya incluido de 5 cm. de altura?. Quizás después de leer esto, alguno empiece a entender el por qué de retrasar la aplicación de estas normas hasta este Campeonato de España de Jóvenes Promesas… quizás hayan protestado un poco menos de lo que habrían hecho los mayores en Mollet. Esperemos que esto pueda ser solucionado para cuando nos toque ir a Madrid… más que nada porque el pobre hombre de la regla y el rotulador se va a hacer daño en la espalda con tanto agacharse y levantarse…

 Y con el resto de mediciones de la ropa, más de lo mismo. No han dejado pasar ni una. Esto ha provocado que los chavales, ya desde antes de entrar al cuarto de control, sintieran una especie de miedo hacia la figura de esos árbitros, cuyas contestaciones a veces no eran de lo más amable. La figura del árbitro en España es así. Un sujeto o sujeta que, en general, trata de ocupar un lugar destacado dentro de una galería o cuarto de control, intentando, en todo momento, mostrar su autoridad, bien sea vistiendo de una manera un tanto anticuada con chaqueta y corbata, como queriendo distinguirse o dando órdenes tajantes y algunas veces fuera de lugar. El árbitro debería pasar desapercibido para los competidores, como si no estuviera, actuando con discreción y solamente para hacer valer un reglamento que debería conocer al milímetro. Eso haría que el “miedo” que dan ahora se convirtiera en respeto por un trabajo hecho a la perfección.

 Respecto del desconocimiento de la normativa a aplicar, en las competiciones de carabina se han podido apreciar ciertas irregularidades que no son concordantes con la lo estricto del trabajo del los árbitros encargados del control de armas. Si en un lado no pasas ni una, se supone que en la galería, habría que llevar la misma tónica y, cuando un tirador no cumpla lo que manda el reglamento respecto a su posición, pues proceder a eliminar esa ventaja poniendo a todos los competidores en situación de igualdad.

Viendo las siguientes fotografías obtenidas en Logroño, se entiende mejor lo que aquí se intenta explicar:

Son tres fotografías en las que las tiradoras no tienen la principal culpa. Cualquier persona que se interese por la carabina, aún con unos conocimientos limitados, sabría que en esas fotografías hay cosas que no cumplen la reglamentación vigente respecto de las posiciones. La labor arbitral es la que no fue adecuada. Los árbitros de galería tienen que estar atentos a cada uno de los puestos que les son asignados y el jefe de galería, que se supone que es jefe por algo, no puede permitirse que estas cosas pasen. Esperemos que haya algún tipo de reacción y en el futuro se puedan corregir estas deficiencias: que los árbitros conozcan mejor su cometido y que no den esa imagen de inseguridad en el sentido de que tienen que imponerse a base de contestaciones no adecuadas y actitudes un tanto prepotentes. Al fin y al cabo, ellos están cobrando dinero realizando su trabajo ante gente que ha pagado bien cara su inscripción. Aún así, hay excepciones que confirman la regla y no todos los colegiados son iguales, siendo su trato para con el tirador exquisito en todo momento. Ojalá la excepción en el futuro sean los otros.